Algunos tipos de depresión tienden a afectar miembros de la misma familia,
por lo que muchos sugieren que se puede heredar una predisposición biológica.
Al parecer, hay otros factores adicionales que contribuyen a que se desencadene
la enfermedad: posiblemente tensiones en la vida, problemas de familia, trabajo
o estudio. En algunas familias la depresión severa se presenta generación tras
generación. Sin embargo, la depresión severa también puede afectar a personas
que no tienen una historia familiar de depresión.
Sea hereditario o no, el trastorno depresivo severo está a menudo asociado
con cambios en las estructuras o funciones cerebrales según la medicina. Se
cree que el ambiente en el que se desarrolla la persona, su educación, metas,
logros y su percepción de la vida influyen en gran manera. Las personas con
poca autoestima se perciben a sí mismas y perciben al mundo en forma pesimista.
Las personas con poca autoestima y que se abruman fácilmente por el estrés
están predispuestas a la depresión. No se sabe con certeza si esto representa
una predisposición psicológica o una etapa temprana de la enfermedad.
¿De donde proviene
?
La depresión es una reacción “normal” del ser humano por decirlo así, es
una reacción a ciertos factores emocionales que distorsionan el buen juicio, la
autoestima y el humor del individuo. Nuestra persona necesita de un balance
espiritual y corporal para mantenerse sano. Es muy difícil y muy poco probable
para una persona mantener un cuerpo y una mente sana cuando en su vida solo
existen los conflictos, rencores, odios, baja autoestima, recuerdos negativos,
culpas, remordimientos, y sobretodo si no hay paz en su hogar y en su persona.
La palabra paz, va más allá de la percepción humana, es un regalo de Dios.
Las enfermedades, especialmente las psicológicas son una manifestación del
estado interno de la persona; el exceso de Estrés, culpa, odio, vicios,
rencores, baja autoestima, malos pensamientos y toda esta carga que arrastramos
a través de nuestra existencia es en muchos casos la razón de nuestra situación
corporal; esto no es ninguna novedad y te lo podrá decir cualquier profesional
que trate con conflictos emocionales en personas.Estas situaciones se vuelven
más pesadas conforme pasa el tiempo y se cree que llega un momento en que
nuestra persona interna colapsa y no tolera su carga y esta se manifiesta de
forma física (Enfermedades cardiacas, diabetes, presión alta, úlceras, dolores
crónicos, depresión, ansiedad, fobias, manías etc).
Otra causa común en los trastornos psicológicos es el trauma; ya sea algo
que les impacto de niños o les afecta en la actualidad por ejemplo abusos
sexuales, verbales, corporales, la muerte de algún ser querido o allegado etc.,
estos factores pueden llegar a generar una conducta auto-destructiva y violenta
en las personas y es muy importante tratar estos factores en conjunto con la
condición depresiva dado a que estos afectan en gran manera el desarrollo
emocional del individuo especialmente en lo que se refiere a la autoestima y
como ven el mundo.
Síntomas de la
Depresión
No todas las personas que están en fases depresivas o maniacas padecen de
todos o los mismos síntomas. Algunas padecen de unos pocos síntomas, otras
tienen muchos. La gravedad de los síntomas varía según la persona y también
puede variar con el tiempo.
También hay que recalcar que el hecho de que una persona padezca alguno de
estos síntomas esporádicamente, no lo convierte necesariamente en una persona
depresiva, pues muchos de estos síntomas pueden ser causados por muchos
factores externos, situaciones especiales u otros como por enfermedades o
medicamentos.
Los síntomas más
comunes para reconocer indicios de depresión son:
1. Inquietud, Estado de ánimo triste, ansioso o “vacío” en forma
persistente
2. Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
3. Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba, incluyendo la
actividad sexual.
4. Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
5. Disminución de energía, fatiga, agotamiento
6. Pérdida de peso, apetito o ambos, o comer más de la cuenta y aumentar de
peso.
7. Insomnio, trastornos de sueño y sus horarios
8. Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
9. Síntomas físicos crónicos: dolores de cabeza, trastornos digestivos y
otros dolores frecuentes.
10. Manía, Euforia anormal o excesiva.
11. Falta de juicio.
12. Irritabilidad